7 Muertes de María Callas

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Marzo 2023
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Marina Abramović, artista sèrbia mare de la performance i amb una carrera meravellosa de més de quatre dècades, ha contribuït en gran mesura a replantejar la imatge del cos femení al segle xx. El caràcter autobiogràfic de la seva obra, alimentat pel sofriment inherent de la seva desil·lusió i drames amorosos, troba una ressonància particular en la vida de Maria Callas (1923-1977). Qui millor que la gran diva que ha encarnat passions mortals, tant a l’òpera com en la seva vida privada?

En el centenari del naixement de Callas, també anomenada l’Assoluta, Abramović presenta aquest espectacle a la cruïlla entre l’òpera, l’art en viu, la performance i la videocreació. A Les set morts de Maria Callas s’inclouen algunes de les àries icòniques que van marcar la biografia artística de la soprano grega. Intervencions que recorden les innombrables dones sacrificades a mans de compositors del segle xix; un teatre de nines on les dones n’han resultat les víctimes.

Unes vetllades que representen la culminació de la seva passió, obsessió i empatia per la figura virtuosa, el mite i la tragèdia de la celebrada soprano; una nova experiència immersiva basada en aquestes set defuncions prematures dels personatges que, a la vegada, són autoretrats de l’artista que habita aquests personatges diferents: des de la núvia abandonada fins a l’amant sacrificada.

Callas, amb una vida personal complexa d’amors perduts i una mort solitària, reviu més que mai en aquestes experiències de mort reinterpretades; moments traumàtics de pèrdua, amor i anhel on Abramović honra i habita l’esperit de la mateixa Callas, suggerint que aquests rols poden ser reimaginats i renovats per a futures generacions d’intèrprets.

7 Deaths of Maria Callas
Escenes d’òpera de Vincenzo Bellini, Georges Bizet, Gaetano Donizetti, Giacomo Puccini i Giuseppe Verdi
Llibret de Petter Skavlan i Marina Abramović 
Projecte operístic: Marina Abramović 
Música: Marko Nikodijević 
Estrena absoluta 01/09/2020 a la Bayerische Staatsoper de Munic

Durada aproximada1h 30m

Programa y reparto

Fitxa artística

Projecte operístic

Marina Abramović

Música

Marko Nikodijević

Direcció d’escena

Marina Abramović

Direcció de l’audiovisual

Nabil Elderkin

Dramatúrgia

Benedikt Stampfli

Vestuari

Riccardo Tisci

Il·luminació

Urs Schönebaum

So

Luka Kozlovacki

Audiovisual dels intermezzi

Marco Brambilla

Actriu i interpretació en viu

Marina Abramović

Actor de l’audiovisual

Willem Dafoe

Coproducció

Bayerische Staatsoper de Munic, Maggio Musicale Fiorentino, Greek National Opera d’Atenes, Opéra national de París

Repartiment

VIOLETTA VALÉRYGilda Fiume

FLORIA TOSCAVanessa Goikoetxea

DESDEMONABenedetta Torre

CIO-CIO-SANAntonia Ahyoung Kim

CARMENRinat Shaham

LUCIA ASHTONLeonor Bonilla

NORMAMarta Mathéu

Cor del Gran Teatre del Liceu (Pablo Assante, director)

Orquestra Simfònica del Gran Teatre del Liceu

Director

Josep Pons

Gran Teatre del Liceu

El Gran Teatre del Liceu, creado en 1847 en la Rambla de Barcelona, es un teatro de ópera que a lo largo de los años ha mantenido su función de centro cultural y artístico. Es uno de los símbolos de la ciudad.

Actualmente es un teatro de titularidad pública (Generalitat de Catalunya, Ayuntamiento de Barcelona, Diputación de Barcelona y Ministerio de Educación, Cultura y Deporte) administrado por la Fundación del Gran Teatre del Liceu, que incorpora, además de las citadas instituciones, el Consejo de Mecenazgo y la Sociedad del Gran Teatre del Liceu.

Los orígenes. Del 1837 al 1847

El Liceu tiene su origen en la Sociedad Dramática de Aficionados, creada en 1837 en el antiguo Convento de Montsió por unos miembros de la Milicia Nacional, organización de ciudadanos armados de la época de signo liberal, bajo la iniciativa de Manuel Gibert.
La necesidad de crear un conservatorio de música en una Barcelona en plena expansión económica y demográfica pronto propició (1838) su conversión en el Liceo Filarmónico Dramático Barcelonés de S. M. la Reina Isabel II, que añadía al cultivo del teatro el del canto y la música a la italiana.
 

El edificio de la Rambla

El éxito del Liceo Filarmónico, junto con la voluntad de un grupo de destacados miembros de la burguesía barcelonesa dirigido por Joaquim de Gispert i d’Anglí, llevaron a la construcción de un nuevo y ambicioso teatro, digno de la importancia de la ciudad, que ha perdurado a lo largo de más de un siglo y medio, en el solar del antiguo Convento de los trinitarios de la Rambla.
El primer edificio, inaugurado solemnemente el 4 de abril de 1847, fue construido según los planos del arquitecto Miquel Garriga i Roca, pronto ayudado por Josep Oriol Mestres. El proyecto se financió mediante acciones mercantiles —que comportaban la propiedad privada de buena parte de los palcos y las butacas del futuro teatro— que dieron lugar a la Sociedad del Gran Teatre del Liceu, llamada «Sociedad de Propietarios», la cual, desde 1855, se convirtió en responsable única del Gran Teatre del Liceu al separarse jurídicamente del Conservatorio del Liceu.
La explotación del Teatro fue confiada desde un principio a empresas concesionarias de los espectáculos, que tenían la obligación de ofrecer un número determinado de representaciones, recibiendo, a cambio, los ingresos por la venta de las localidades no adscritas a la Sociedad.
Esta situación perduró hasta 1980.
 

La creación del Consorcio

El régimen económico que regía el Liceu se mostró inviable a partir del último cuarto del siglo XX. En 1980, el primer gobierno de la Generalitat de Catalunya, ante el peligro de desaparición de una institución del prestigio cultural internacional del Liceu, crea, junto con el Ayuntamiento de Barcelona y la Sociedad del Gran Teatre del Liceu, a las que se sumarían posteriormente la Diputación de Barcelona y el Ministerio de Cultura (1985 y 1986), el Consorcio del Gran Teatre del Liceu, que se hizo cargo de su gestión y explotación.
 

El incendio de 1994 y la construcción del edificio actual

El incendio del 31 de enero de 1994, que destruyó la sala y el escenario, causó un impacto emocional extraordinario en la sociedad catalana y replanteó de modo radical la propia existencia del Teatro. A fin de poder reconstruir, mejorar y ampliar este emblemático edificio, se hizo necesario un nuevo enfoque jurídico con miras a su titularidad pública: se creó la Fundación del Gran Teatre del Liceu (1994), y la Sociedad del Gran Teatre del Liceu hizo la cesión de la propiedad al Consorci del Gran Teatre del Liceu, integrado exclusivamente por las administraciones públicas  (cesión ratificada en 1997).
A partir del preexistente proyecto de Reforma y Ampliación de Ignasi de Solà-Morales (de 1986, al que se sumaron en 1988 Xavier Fabré y Lluís Dilmé), se realizó la reconstrucción, y el nuevo Liceu —con una apariencia fiel al anterior pero dotado de una infraestructura técnica muy avanzada y ampliado con los solares vecinos de la Rambla, calle Sant Pau y calle Unió — abrió sus puertas el 7 de octubre de 1999.

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