Alcione

Sinopsis

 

Prólogo

El dios de la montaña Tmolo decide que se celebre una competición musical entre Pan y Apolo en favor de este último. Apolo desea que regrese el reino de la paz sobre el mundo, simbolizado por los alciones.

 

Acto I

Ceix, rey de Traquinia, y Alcíone, hija de Eolo, tienen que casarse. Peleo, el mejor amigo de Ceix, también está enamorado de Alcíone. La ceremonia nupcial queda perturbada por la magia de Forbas, cuyos antecesores en el pasado gobernaron Traquinia y que está inclinado a la venganza contra Ceix.

 

Acto II

Ceix va a la cueva de Forbas para pedirle que detenga sus malvados hechizos. Pero Forbas le dice a Ceix que debe viajar en busca del oráculo de Apolo en la isla de Claros para oír el veredicto del dios. En realidad, este es el plan de Forbas para conseguir que Ceix muera.

 

Acto III

Ceix se hace a la mar desde el puerto de Traquinia. Forbas le dice a Peleo que ha arreglado el viaje de manera que Peleo quede libre para cortejar a Alcíone él mismo. Pero la conciencia de Peleo queda perturbada cuando ve a Alcíone desmayarse ante la marcha de Ceix.

 

Acto IV

Alcíone marcha al templo de Juno para rezar por el retorno seguro de Ceix. Se queda dormida y en un sueño conjurado por Sommeil (Sueño) ella ve el barco en problemas en un mar tormentoso.

 

Acto V

Alcíone siente muchos presentimientos. Peleo confesa su amor por ella y está tan avergonzada que él ofrece cometer suicidio. Alcíone ve un cuerpo arrastrado por el mar a la playa y, creyendo que es de Ceix, se lanza sobre una espada. Pero Neptuno devuelve a los amantes a la vida y los hace responsable de calmar los mares.

Programa y reparto

Perfil Artístico


CONDUCTOR: Jordi Savall
DIRECTOR DE ESCENA: Louise Moaty
COREOGRAFÍA: Raphaelle Boitel
SET DESIGN: Tristan Baudoin
COSTUMBRES: Alain Blanchot
DISEÑO DE LÁMPARAS: Arnaud Lavisse
MAESTRO DEL CIRCO: Nicolas Lourdelle
COPRODUCCIÓN: Ópera Cómica (París) y Gran Teatre del Liceu
COPRODUCCIÓN: Château de Versailles Spectacles, Théâtre de Caen, La Brèche y Pôle national des arts du cirque de Normandie / Cherbourg-en-Cotentin
EL CONCIERTO DE LAS NACIONES
DIRECTOR DEL CORO: Lluís Vilamajó


Elenco


Alcione: Marianne Beate Kielland
Ceix: Cyril Auvity
Pélée: Marc Mauillon
Pan/Phorbas: Lisandro Abadie
Tmole/Sacerdote Supremo/Neptuno: Antonio Abete
Ismène/primer marinero: Jeanne Lefort
Una pastora/segunda marinera/Junon: Hanna Bayodi-Hirt
Apollon: Sebastian Monti
Doris: Maud Gnidzaz
Céphise: Lise Viricel
Aeglé: María Chiara Gallo
Marinero jefe: Yannis François
Fosforo: Gabriel Jublin
Un sirviente de Ceix: Benoît-Joseph Meier

Comprar boletos
Mayo 2020
Lu
Ma
Mi
Ju
Vi
Do

Gran Teatre del Liceu

El Gran Teatre del Liceu, creado en 1847 en la Rambla de Barcelona, es un teatro de ópera que a lo largo de los años ha mantenido su función de centro cultural y artístico. Es uno de los símbolos de la ciudad.

Actualmente es un teatro de titularidad pública (Generalitat de Catalunya, Ayuntamiento de Barcelona, Diputación de Barcelona y Ministerio de Educación, Cultura y Deporte) administrado por la Fundación del Gran Teatre del Liceu, que incorpora, además de las citadas instituciones, el Consejo de Mecenazgo y la Sociedad del Gran Teatre del Liceu.

Los orígenes. Del 1837 al 1847

El Liceu tiene su origen en la Sociedad Dramática de Aficionados, creada en 1837 en el antiguo Convento de Montsió por unos miembros de la Milicia Nacional, organización de ciudadanos armados de la época de signo liberal, bajo la iniciativa de Manuel Gibert.
La necesidad de crear un conservatorio de música en una Barcelona en plena expansión económica y demográfica pronto propició (1838) su conversión en el Liceo Filarmónico Dramático Barcelonés de S. M. la Reina Isabel II, que añadía al cultivo del teatro el del canto y la música a la italiana.
 

El edificio de la Rambla

El éxito del Liceo Filarmónico, junto con la voluntad de un grupo de destacados miembros de la burguesía barcelonesa dirigido por Joaquim de Gispert i d’Anglí, llevaron a la construcción de un nuevo y ambicioso teatro, digno de la importancia de la ciudad, que ha perdurado a lo largo de más de un siglo y medio, en el solar del antiguo Convento de los trinitarios de la Rambla.
El primer edificio, inaugurado solemnemente el 4 de abril de 1847, fue construido según los planos del arquitecto Miquel Garriga i Roca, pronto ayudado por Josep Oriol Mestres. El proyecto se financió mediante acciones mercantiles —que comportaban la propiedad privada de buena parte de los palcos y las butacas del futuro teatro— que dieron lugar a la Sociedad del Gran Teatre del Liceu, llamada «Sociedad de Propietarios», la cual, desde 1855, se convirtió en responsable única del Gran Teatre del Liceu al separarse jurídicamente del Conservatorio del Liceu.
La explotación del Teatro fue confiada desde un principio a empresas concesionarias de los espectáculos, que tenían la obligación de ofrecer un número determinado de representaciones, recibiendo, a cambio, los ingresos por la venta de las localidades no adscritas a la Sociedad.
Esta situación perduró hasta 1980.
 

La creación del Consorcio

El régimen económico que regía el Liceu se mostró inviable a partir del último cuarto del siglo XX. En 1980, el primer gobierno de la Generalitat de Catalunya, ante el peligro de desaparición de una institución del prestigio cultural internacional del Liceu, crea, junto con el Ayuntamiento de Barcelona y la Sociedad del Gran Teatre del Liceu, a las que se sumarían posteriormente la Diputación de Barcelona y el Ministerio de Cultura (1985 y 1986), el Consorcio del Gran Teatre del Liceu, que se hizo cargo de su gestión y explotación.
 

El incendio de 1994 y la construcción del edificio actual

El incendio del 31 de enero de 1994, que destruyó la sala y el escenario, causó un impacto emocional extraordinario en la sociedad catalana y replanteó de modo radical la propia existencia del Teatro. A fin de poder reconstruir, mejorar y ampliar este emblemático edificio, se hizo necesario un nuevo enfoque jurídico con miras a su titularidad pública: se creó la Fundación del Gran Teatre del Liceu (1994), y la Sociedad del Gran Teatre del Liceu hizo la cesión de la propiedad al Consorci del Gran Teatre del Liceu, integrado exclusivamente por las administraciones públicas  (cesión ratificada en 1997).
A partir del preexistente proyecto de Reforma y Ampliación de Ignasi de Solà-Morales (de 1986, al que se sumaron en 1988 Xavier Fabré y Lluís Dilmé), se realizó la reconstrucción, y el nuevo Liceu —con una apariencia fiel al anterior pero dotado de una infraestructura técnica muy avanzada y ampliado con los solares vecinos de la Rambla, calle Sant Pau y calle Unió — abrió sus puertas el 7 de octubre de 1999.

Eventos relacionados