Carmen

Argumento

 

Acto I

Los soldados observan de forma curiosa a la gente que va pasando por la plaza mientras que esperan el próximo cambio de guardia. Llega Micaela buscando a su novio el cabo Don José a lo que Morales y el resto de soldados le indican que no está en la compañía pero que llegará en el siguiente turno para, después, pedirle que espere junto a ellos a lo que ella responde que volverá cuando se produzca el cambio ("Je reviendrai quand la garde montante va remplacer la garde descendant"). Se produce el cambio de guardia mientras que, en escena, se observa a todos los niños imitando el cambio con gran interés. Cuando la nueva guardia está incorporada, Morales, antes de partir, le dice a Don José que una joven preguntaba por él y tras describirla, Don José sabe que es Micaela, la joven huérfana que su madre acogió.

Tras la salida de las cigarreras, al lado del cuartel del regimiento, se produce el "fatal " encuentro entre Don José y Carmen, una joven gitana que tenía a todos detrás de ella. Como respuesta, Carmen expone su filosofía del amor, un poco pesimista, en la célebre habanera, en la que Bizet empleó una melodía de Sebastián Iradier.:

«L'amour est un oiseau rebelle, que nul ne peut apprivoiser, et c'est bien en vain qu'on l'appelle, s'il lui convient de refuser.
[...]
L'amour est enfant de bohème, Il n'a jamais, jamais, connu de loi. Si tu ne m'aimes pas, je t'aime. Et si je t'aime, prends garde à toi!.»

«El amor es un pájaro rebelde, que nadie puede enjaular, y es vano llamarlo, si él prefiere rehusarse.
[...]
El amor es niño gitano, jamás, jamás ha conocido ley. Si tú no me amas, yo te amo; y si te amo, ¡tú ten cuidado!...»

Esta habanera "El amor es un pájaro rebelde" es un canto de amor rebelde y que queda resumido, casi leitmotiv de toda la ópera, en ese célebre "Si tu ne m'aimes pas, je t'aime; si je t'aime, prends garde a toi" (si no me quieres, te quiero; si te quiero, ten cuidado). Don José "pasa" del revuelo causado por la joven; ésta se acerca a su mesa y le lanza una flor a él, sólo es el inicio del embrujo que lo llevará "por el camino de la desventura".

Una vez que han entrado todas las mujeres en la fábrica tras finalizar el descanso, Don José se queda solo hasta que llega Micaela e inician un dúo lleno de cariño que llega a la culminación con ese "Ma mère, je la vois"... "o souvenirs d'autrefoi" ("Mi madre, yo la veo... Oh recuerdos de otros tiempos"). De Carmen se suelen citar varios fragmentos que han alcanzado gran popularidad pero éste dúo es bastante bonito para aquél que se inicie en este mundo de la ópera. Cuando Micaela sale de la plaza y se queda Don José solo, se produce un gran alboroto en la fábrica de tabaco y salen todas las cigarreras de la fábrica; un grupo echa la culpa a Manuelita y el otro,¡como no!, a Carmen.

Una vez resuelto el alboroto, el teniente Zúñiga pregunta a Don José sobre los hechos que han ocurrido a lo que éste indica que se produjo una pelea y una chica apareció con una x señalizada en la cara, a la vez, que culpa a Carmen a lo que esta se defiende de forma burlona (Tra la la la....). Zúñiga decide que la joven gitana va a ir al calabozo y le pide a Don José que la lleve al calabozo. Mientras que espera a recibir la orden deja solo al brigadier junto a Carmen. La gitana trata de seducirlo ("Près de remparts de Seville"..."Cerca de las murallas de Sevilla") y él, en principio se niega...para después aceptar. Es el comienzo del fin de Don José: deja escapar a la joven gitana y acaba siendo encarcelado y degradado.

 

Acto II

En la taberna de Lilas Pastia.

Carmen se reúne con unos contrabandistas que están planeando un nuevo golpe, pero ella se niega a participar porque está esperando a su nuevo amor, Don José. Poco después, llega el torero Escamillo, quien va camino de Granada y pasa por la taberna, es aquí cuando Escamillo inicia la marcha del torero a cual se unen todos los que están en la taberna. Se toma una copa y queda prendado por Carmen. Después, sigue su camino hacia Granada vitoreado por todos los presentes, mientras en la taberna solo quedan los contrabandistas, Carmen y el dueño del local.

Don José llega momentos más tarde y Carmen intenta convencerlo de que se una a los contrabandistas. Don José se niega inicialmente. Repentinamente, llega el oficial de la guardia y se produce una pelea entre ellos, lo que fuerza a Don José a abandonarlo todo y unirse a Carmen (la joven gitana) y a los contrabandistas.

 

Acto III

En un paraje salvaje en las montañas, la guarida de los contrabandistas.

Carmen empieza a cansarse de los celos de Don José. Cuando se echa las cartas con Frasquita y Mercedes, prevé su próxima muerte. Micaela acude a buscar a Don José para que asista a su madre moribunda. Escamillo, interesado en Carmen, va también a la sierra para invitar a los contrabandistas a su próxima corrida.

 

Acto IV

En una plaza de toros.

Aclamado por la muchedumbre, Escamillo, en compañía de Carmen, entra a la plaza.

Empieza la corrida. Don José busca a Carmen y le pide que se vaya con él y que olvide a su nuevo amante. Carmen se ríe de él y Don José, cegado por la ira, la apuñala hiriéndola mortalmente. En ese momento, sale Escamillo triunfante, mientras el público entusiasta lo vitorea.

Programa y reparto

Perfil Artístico


CONDUCTOR: Patrick Summers
DIRECTOR DE ESCENA: Calixt o Bieito
SET DESIGN: Alfons Flores
CARACTERÍSTICAS: Mercè Paloma
DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Alberto Rodríguez
COPRODUCCIÓN: Gran Teatre del Liceu, Teatro La Fenice (Venecia), Teatro Massimo (Palermo) y Teatro Regio (Turín)
ORQUESTA SINFÓNICA Y CORO DEL LICEO DE ÓPERA DE BARCELONA
DIRECTOR DEL CORO: Conxita García
VEUS - COR INFANTIL AMICS DE LA UNIÓ
DIRECTOR DEL CORO INFANTIL: Josep Vila i Jover


Elenco


Zúñiga: Felipe Bou
Moralès: Toni Marsol
Don José: Charles Castronovo - 9, 12, 15, 18, 21 de junio
Leonardo Capalbo - 11, 14, 17, 20, 22 de junio
Escamillo: Simón Orfila - 9,12,15,18,21 de junio
Eric Green - 11, 14, 17, 20, 22 de junio
Dancaïre: Manel Esteve
Remendado: Antonio Lozano
Frasquita: Jazmín Habersham
Mercédès: Laura Vila
Carmen: Anita Rachvelishvili - 9 y 12 de junio
Varduhi Abrahamyan n- 11, 14, 17, 20, 22 de junio
Clémentine Margaine - 15,18,21 de junio
Micaela: Maria Miró - 9, 14, 15, 20, 22 de junio
Jeanine de Bique - 11, 12, 17, 18, 21 de junio

Comprar boletos
Junio 2020
Lu
Ma
Mi
Ju
Vi
Do

Gran Teatre del Liceu

El Gran Teatre del Liceu, creado en 1847 en la Rambla de Barcelona, es un teatro de ópera que a lo largo de los años ha mantenido su función de centro cultural y artístico. Es uno de los símbolos de la ciudad.

Actualmente es un teatro de titularidad pública (Generalitat de Catalunya, Ayuntamiento de Barcelona, Diputación de Barcelona y Ministerio de Educación, Cultura y Deporte) administrado por la Fundación del Gran Teatre del Liceu, que incorpora, además de las citadas instituciones, el Consejo de Mecenazgo y la Sociedad del Gran Teatre del Liceu.

Los orígenes. Del 1837 al 1847

El Liceu tiene su origen en la Sociedad Dramática de Aficionados, creada en 1837 en el antiguo Convento de Montsió por unos miembros de la Milicia Nacional, organización de ciudadanos armados de la época de signo liberal, bajo la iniciativa de Manuel Gibert.
La necesidad de crear un conservatorio de música en una Barcelona en plena expansión económica y demográfica pronto propició (1838) su conversión en el Liceo Filarmónico Dramático Barcelonés de S. M. la Reina Isabel II, que añadía al cultivo del teatro el del canto y la música a la italiana.
 

El edificio de la Rambla

El éxito del Liceo Filarmónico, junto con la voluntad de un grupo de destacados miembros de la burguesía barcelonesa dirigido por Joaquim de Gispert i d’Anglí, llevaron a la construcción de un nuevo y ambicioso teatro, digno de la importancia de la ciudad, que ha perdurado a lo largo de más de un siglo y medio, en el solar del antiguo Convento de los trinitarios de la Rambla.
El primer edificio, inaugurado solemnemente el 4 de abril de 1847, fue construido según los planos del arquitecto Miquel Garriga i Roca, pronto ayudado por Josep Oriol Mestres. El proyecto se financió mediante acciones mercantiles —que comportaban la propiedad privada de buena parte de los palcos y las butacas del futuro teatro— que dieron lugar a la Sociedad del Gran Teatre del Liceu, llamada «Sociedad de Propietarios», la cual, desde 1855, se convirtió en responsable única del Gran Teatre del Liceu al separarse jurídicamente del Conservatorio del Liceu.
La explotación del Teatro fue confiada desde un principio a empresas concesionarias de los espectáculos, que tenían la obligación de ofrecer un número determinado de representaciones, recibiendo, a cambio, los ingresos por la venta de las localidades no adscritas a la Sociedad.
Esta situación perduró hasta 1980.
 

La creación del Consorcio

El régimen económico que regía el Liceu se mostró inviable a partir del último cuarto del siglo XX. En 1980, el primer gobierno de la Generalitat de Catalunya, ante el peligro de desaparición de una institución del prestigio cultural internacional del Liceu, crea, junto con el Ayuntamiento de Barcelona y la Sociedad del Gran Teatre del Liceu, a las que se sumarían posteriormente la Diputación de Barcelona y el Ministerio de Cultura (1985 y 1986), el Consorcio del Gran Teatre del Liceu, que se hizo cargo de su gestión y explotación.
 

El incendio de 1994 y la construcción del edificio actual

El incendio del 31 de enero de 1994, que destruyó la sala y el escenario, causó un impacto emocional extraordinario en la sociedad catalana y replanteó de modo radical la propia existencia del Teatro. A fin de poder reconstruir, mejorar y ampliar este emblemático edificio, se hizo necesario un nuevo enfoque jurídico con miras a su titularidad pública: se creó la Fundación del Gran Teatre del Liceu (1994), y la Sociedad del Gran Teatre del Liceu hizo la cesión de la propiedad al Consorci del Gran Teatre del Liceu, integrado exclusivamente por las administraciones públicas  (cesión ratificada en 1997).
A partir del preexistente proyecto de Reforma y Ampliación de Ignasi de Solà-Morales (de 1986, al que se sumaron en 1988 Xavier Fabré y Lluís Dilmé), se realizó la reconstrucción, y el nuevo Liceu —con una apariencia fiel al anterior pero dotado de una infraestructura técnica muy avanzada y ampliado con los solares vecinos de la Rambla, calle Sant Pau y calle Unió — abrió sus puertas el 7 de octubre de 1999.

Eventos relacionados